viernes, 8 de junio de 2012

Un rinconcito en la cocina

El mes pasado compramos una nueva mesa para la cocina. La mesa anterior era muy grande y dificultaba la circulación en el área donde estaba. Así que decidí optar por una mesa con un estilo moderno pequeña (tope maximo 80 cm) y luego de varias visitas a las tiendas Trakki en Maracaibo compre una mesita con tope de vidrio y pata niquelada y 4 sillas en acrílico transparente. El resultado no pudo ser peor. Todo un desastre la opción después de tanto pensar ja ja ja. El ambiente quedó insípido, descolorido, en fin, sin gracia alguna. La mesa y las sillas se perdían entre las paredes y el piso. Pero no me desanimé. Tengo la creencia que con un poco de pintura se pueden lograr grandes cambios. Aquí les muestro:



Lo primero que hice fue pintar el tope de la mesa (por debajo del vidrio, por supuesto). Le hice un dibujo irregular multicolor. Me gustó. También pinté el espaldar de las sillas con un glaseado que preparé con barniz al agua y un poquito de pintura acrílica verde.

Las paredes necesitaban también un detalle de color. Unos días atrás vi el trabajo que hace Patricia Van Dalen, artista venezolana, con arte efímero, lo que me inspiró para hacer una propuesta muy colorida y super económica

 También le di un toque de color a la ventana con glaseado de diferentes colores que preparé en casa para ocultar una vista fea pero que dejara pasar la luz


Por último, diseñe una lámpara colgante con botellas de vino tinto, la base de acero la compré en una tienda de lámparas de una que estaba dañada y mandé a cortar las botellas en el pico y el fondo para un acabado más limpio o prolijo.



Qué les parece el trabajo, todo se mantuvo dentro del presupuesto que era bajito.
Disculpen por las fotos las he tomado desde mi teléfono móvil.

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